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La Coctelera

BIOGRAFIA DE UN GENIO UNICO EN EL UNIVERSO

Una de las legendarias figuras que han impactado a la humanidad es sin duda Adolfo Hitler . Sus horribles actos genocidas y el desastre que trajo a casi todo el mundo durante la segunda guerra mundial, siempre serán recordados. Sin embargo, el tomar el máximo poder del gobierno alemán en tan sólo unos pocos años no parece una tarea fácil. Adolfo Hitler, sin lugar a dudas, fue un genio en el arte de la manipulación y el control. Con su estilo de golpear rápida, sorpresiva e irreversiblemente fue viendo caer a sus enemigos uno por uno, ya fueran de personas de su mismo partido o de otras facciones políticas opositorias.

Juventud de Adolfo Hitler.
Hijo de un aduanero austriaco de nombre Alois Schickgruber-Hitler (antes se apellidaba Schickgruber, pero se cambió el apellido a Hitler puesto que era más prestigioso) y Klara Pölzl (una joven que era 23 años menor que Alois) Adolfo Hitler nació en Braunau, Austria, el 20 de Abril de 1889. Vaya sorpresa que el máximo líder de la Alemania Nazi fuera en realidad austriaco, naturalizado alemán.

Adolfo Hitler, en su más tierna infancia

La infancia de Adolfo Hitler no fue fácil, transcurrió en medio del autoritarismo y dureza de su padre Alois, personaje que, pese a únicamente tener la educación primaria era un agente de aduanas exitoso y que había ascendido muy rápidamente. Hay que comentar más ampliamente el origen de Alois para poder entender (al menos en parte) el comportamiento futuro de Adolfo Hitler. Alois fue el hijo ilegítimo de Anna Schickgruber , debido a eso fue que el apellido se consideraba deshonroso. Esto posiblemente influyó a Hitler al pensar que talvez su misma persona tuviera un origen remotamente Judío. Adolfo Hitler no era un alumno exitoso, al contrario era más bien holgazán y sin muchos amigos, posiblemente debido a que su infancia transcurrió en medio de mudanzas debido al trabajo de su padre; no terminó la secundaria. En contraparte a la cruel y violenta figura paterna, Adolfo Hitler encontraba refugio en el gran cariño materno. Vivió casi toda su infancia en Linz y su juventud en Viena.

Su estancia en Viena.

Una vez que Adolfo Hitler se había instalado en Viena en 1907, lleno de apatía y sin mucho que hacer, lo único que le traía gran regocijo era la música del gran compositor alemán Ricardo Wagner , la cual según Hitler, era la música del nacionalismo alemán por excelencia. Se dice que estuvo mendigando por unos años mientras al mismo tiempo era rechazado en sus intentos por entrar en la Academia de Bellas Artes para estudiar Pintura. Sin embargo, Hitler no pudo entrar en esta pese a sus dos examenes. Al parecer sus pinturas carecían de vitalidad y eran más propias de un arquitecto. Talvez estos fracasos fueron desarrollando un complejo en contra de la sociedad la diversidad cultural que se vivía en Viena, la cuál no le parecía atractiva a Hitler. Fue en ésta época cuando se desarrolló su sentimiento nacionalista alemán y el antisemitismo. Al parecer, Adolfo Hitler sentía una admiración verdadera por la orgullosa nación alemana y en el lado opuesto no se sentía atraído por su patria, a la cual consideraba débil así como a su ejército, propio de un país en decadencia. A tal grado era su falta de apego que cuando se le requirió para presentar el servicio militar, Adolfo Hitler se escondió en Viena durante 3 años, enviando una carta a la autoridad correspondiente donde exponía que sus razones para no hacerlo eran que no tenía medios para subsistir y vivía en la pobreza.

Adolfo Hitler, entre la muchedumbre ante el anuncio de la primera guerra mundial

Sin embargo, Adolfo Hitler no vivía en la pobreza. De hecho, tenía acceso a una pensión de orfandad y vendía algunas pinturas, de las cuáles algunas eran tomadas de estampillas postales, y se decía que no todas se vendían. Algunos de los que rechazaban las pinturas eran Judíos, talvez esto contribuyó en cierta proporción a engrandezer su odio contra los mismos.

Hitler en la Primera Guerra Mundial.
Pero si Adolfo Hitler no prestaba el servicio militar en Austria no era por razones de cobardía, puesto que durante la primera guerra mundial se enroló en el ejército Alemán, donde debido al valor y audacia demostrados fue ascendido a cabo. Aunque pese al ascenso se dice que sus superiores no confíaban en Hitler como para asignarle un rango más alto debido a que no le veían capacidad de mando. Hitler debió ser un soldado extremadamente valiente y con sumo afán de lucha, que se ofrecía a realizar misiones peligrosas como el llevar mensajes entre trincherras o cuarteles, al grado que llegó a ganarse una cruz de hierro. Se dice que en la unidad en la que Adolfo Hitler entró al comienzo de la guerra, eran 3500 efectivos, mientras que unas semanas después solo quedaban 600.

Adolfo Hitler con sus compañeros de la primera guerra mundial
Tal era la brutalidad de la Gran Guerra . Sin dejar de demostrar su habilidad en el campo de batalla, en 1916, Adolfo Hitler cae herido a causa de un disparo en la pierna. Sin embargo, pronte se restablece y tras pasar el invierno reponiéndose de su herida, vuelve al frente con gran júbilo. Luego en 1918, tras un ataque por gas mostaza, Hitler cae nuevamente herido; "gaseado" según su cartilla militar. Es ingresado entonces en el hospital Passewalk , donde es sometido a algunas operaciones y es presa del dolor. Es aquí donde Adolfo Hitler recibe le funesta noticia del fin de la Gran Guerra que trae como consecuencia la caída del imperio Austro-Húngaro y la humillante derrota de su admirada Alemania. Es probable que durante este lapso Adolfo Hitler se sumiera en sus pensamientos y comenzara a darse cuenta de los grandes y veloces cambios del mundo en el que está viviendo. Es aquí donde Hitler comienza su afán nacionalista y su rechazo a las demás facciones políticas como el comunismo, con sus propagandistas bolcheviques corriendo por todos lados, y la actual república demócrata de Weimar, con sus políticos a quienes acusaba de haber traicionado a Alemania al haber aceptado las desilucionantes condiciones del tratado de paz de Versalles (1918).

Adolfo Hitler, en sus años de juventud

Hitler y el Partido Obrero Nacional.
Es comprensible que Adolfo Hitler se sintiera extraño e invadido por un deseo de actuar después de la experiencia de la Gran Guerra. Ahí, en el campo de batalla, Hitler era respetado e incluso admirado por algunos colegas, cumplía misiones de cierta importancia y se encontraba identificado con sus compañeros y los objetivos de la Gran Guerra, de ayudar a Alemania a demostrar su supremacía. De vuelta en la vida rutinaria Adolfo Hitler tenía mucho que hacer y se encontraba en un estado de pobreza. Es aquí donde las piezas empiezan a encajar como si el destino tuviera todo resuelto y fríamente calculado para él. Hitler se queda en el cuartel de Munich donde espera instrucciones para alguna misión, cualquier cosa que lo saque del aburrimiento en el que se encuentra. Le es asignada una misión a Adolfo Hitler como espía para vigilar las muchas facciones políticas que ahora se encuentran por todos lados en la alemania de posguerra. Para esto lo único que Hitler tiene que hacer es asistir a las reuniones de dichas facciones y enterarse de qué es lo que traman y asegurarse que no planeen ninguna acción violenta o que atente contra el "orden". En una reunión del DAP , en el partido obrero alemán, el 19 de Octubre comienza su carrera política en una taberna en Munich. Pronto Adolfo Hitler se vuelve el líder principal del partido. En encendidos discursos que brillaban por su audacia y atrevimiento Hitler deja caer toda su ira sobre los culpables (según el) de la miseria alemana: los judíos, comunistas y todas las otras facciones diferentes, eso sin contar con la exaltación del nacionalismo alemán. En estas condiciones la clase media y baja de Alemania, estaba de acuerdo con las ideas hitlerianas; los discursos de Adolfo hitler no hacían otra cosa que reflejar y aumentar el descontento de la población y lo capitalizaba contra las razas e ideas diferentes a las suyas. Al tener a un culpable responsable de los males de la nación, la popularidad de Adolfo Hitler fue creciendo rápidamente. Después rebautizaría al DAP como NSDAP o Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes .

Adolfo Hitler junto a Mussolini, dictador Itialiano de marcada ideología fascista, con quien se aliaría a causa de la similitud de ideas y del régimen.
Influenciado por el fascismo de Mussolini , este movimiento, adverso tanto a lo existente como a toda tendencia de progreso, representaba la respuesta reaccionaria a la crisis del Estado liberal que la guerra había acelerado.

Junto a esto, la indemnización que alemania debía de pagar estipulada en el tratado de Versalles son un obstáculo más para la economía alemana. La miseria se vive en cada calle, el marco se ha devaluado hasta no valer casi nada y hambrientos van y vienen sin rumbo fijo, no hay trabajo. El débil gobierno alemán no puede hacer frente a las deudas de posguerra y al abastecimiento propio. Adolfo Hitler se convierte en un activo líder político organizando mítines, grupos y repartiendo propaganda que es muy bien recibida por la gente que se encuentra en la miseria, que es la mayoría. No muchos son los que están a favor de la república y algunos se encuentran temerosos del comunismo, así que Adolfo Hitler logra para su causa grupos que ven en él y su partido un concepto afín a sus ideales, grupos como los radicales católicos, militares y la gente en general que está a disgusto con la molesta situación que se vive a diario por las calles. Es en dichos grupos donde por primera vez anuncia el símbolo del partido nazi: la svástica . Todos tienen el propósito de devolverle a alemania su puesto como gran potencia europea. Por si fuera poco, Francia, invade las cuencas del Rhur y el Sarre para garantizar el pago de la deuda. Se siente crecer el descontento. Los rivales más poderosos en este momento son los comunistas, que despliegan una fuerte actividad entre los alemanes.

El golpe de estado de Munich y Mein Kampf
El 8 de Noviembre de 1920 el partido NAZI con Adolfo Hitler a la cabeza convoca una reunión de las personalidades políticas más distinguidas de Alemania. En medio de la reunión, Hitler intentó dar un golpe de estado que le arrebataría el poder a la república demócrata. Entró junto a Goering y 25 miembros del partido debidamente armados, se paró en una silla disparo al aire y caminó hacia la tarima de oradores y dijo:

"¡La revolución Nacional ha comenzado! ¡Esta sala se halla tomada por seiscientos hombres armados! El gobierno de Baviera y el del Reich han sido abolidos y acaba de formarse un gobierno nacional provisional. Los cuarteles del ejército y la policía han sido ocupados y tropas y policías marchan hacia la ciudad con el emblema de la svástica. "

Sin embargo, dicho golpe de estado fracasó debido a que los principales personajes involucrados no estaban convencidos de la manera en que se harían las cosas. Tales personajes eran Von Lussow (jefe del ejército de Baviera) , Gustav Von Khar (comisario del gobierno central de berlín) , el general Ludendorf (héroe de guerra de muy alto prestigio) y Seisser . Luego de esto, Adolfo Hitler es condenado a 5 años de prisión por el tribunal asignado, cumpliendo solo 9 meses.

Durante su estancia en la cárce, Adolfo Hitler aprovecha el tiempo para dictarle a Rudolf Hess la primera parte de su libro Mein Kampf (Mi lucha), que es una especie de autobiografía donde puede darse rienda suelta y explicar abiertamente sus ideas e ideales además del clásico discurso inquisidor contra los judíos y la divinización de la raza aria y una alemania para los alemanes. En 1924 Adolfo Hitler sale en libertad y vuelve a la actividad del partido, pero ahora optando por la vía demócrática como medio de tomar el poder.

Adolfo Hitler en Prisión, donde escribió "Mein Kampf", la autobiografía donde expone sus ideología de odio a los judíos y las demás razas inferiores además de exaltar su amor fanático por alemania

Adolfo Hitler estrecha la mano del entonces presidente Hindemburg y se le otorga la cancillería en 1933

Hitler conquista el poder
El odio a los judíos alcanza un nivel más alto en las ideas que predica, las cuales son muy bien acogidas por la opinión pública. Joseph Goebbels se encarga de crear una campaña propagandista sin igual, exhaltando los ideales del partido de manera fanática tomando siempre a los sentimientos y emociones como arma principal de sus campañas. La crisis de 1929 afecta especialmente a alemania, y las masas la clase media ven en el nazismo la salvación ante el influjo comunista. Tras alcanzar gran popularidad, Adolfo Hitler se postula como candidato en las elecciones de Marzo de 1932 contra Hindemburg, este último resultando ganador. Sin embargo, a causa de la inmensa cantidad de gente que votó a su favor, a Hitler se lo otorga la cancillería después de la muerte de Hindemburg, no sin resistencia. Von Papen, quién había tenido el puesto de vicecanciller, trata de manejar a Hitler, aunque ineficazmente. Luego de eso, fusionando el puesto de canciller con el de Führer, Adolfo Hitler queda como líder supremo del Reichstag , el tan famoso tercer Reich. El Reich de los mil años.

Desfile del partido nazi donde Adolfo Hitler es rodeado por cientos de simpatizantes apoyándolo en su campaña.

Adolfo Hitler saluda a las SS (fuerza militar al servicio exclusivo de Hitler) en desfile en Nuremberg. Enfrente se encuentra Himmler, el lider de las SS

Una vez con el poder en sus manos, Adolfo Hitler continuó con su conocido activismo, tomando medidas tanto internas como externas para asegurar la soberanía de alemania. En el sarre , logra expulsar a los franceses a través de la mayoría de votación en un plebiscito decretado por el. Purga las filas nazis durante la " Noche de los Cuchillos Largos " en 1934, donde quita del camino a su antiguo amigo Ernst Röhm, lider de las S.A. que era un grupo armado que ayudó a Hitler a incrementar su campo de acción a través del miedo que inflingían y a combatir a los comunistas. El tratado de Versalles significa casi nada para Adolfo Hitler, puesto que en contraposición contra el mismo, comienza la militarización de Alemania, al mismo tiempo que lanza el " Anchluss ", que es la anexión de Austria. El tratado de Versalles y la sociedad de naciones poco pueden hacer con su "política de apacigüamiento". Adolfo Hitler Restaura el servicio militar obligatorio en 1935 y remilitariza Ranania en 1936. Es curioso notar que la vía para superar la desastrosa situación económica de alemania fuera la remilitarización, la industria armamentista. Una policia paramilitar es creada, conocida como la Gestapo, para controlar el orden y velar por la seguridad del estado y la pureza de la raza aria. Poco a poco el odio hacia los judíos de parte de la población ha ido creciendo y en 1938 tiene lugar la " Noche de los cristales rotos ", cuando miles de judíos fueron asesinados y sus tiendas y posesiones destruidas, en una violenta represión, violencia que degeneró en los campos de concentración, a donde los judíos eran llevados y algunos eran obligados a trabajar mientras que otros pasaban directamente a ser exterminados. Seis millones de judíos murieron en estos campos. Los campos de exterminio, donde Adolfo Hitler llevaría a cabo el asesinato sistemático de los judíos, fue conocido como " la solución final ".

Adolfo Hitler en París, después de la guerra relámpago donde derrotó a los franceses.
Comienza la remilitarización
La agresiva política internacional de Adolfo Hitler contribuyó en la reconstrucción de alemania, prometida por el mismo en sus campañas políticas. En vez de limitarse únicamente a los conflictos internos, Hitler hizo uso de hábiles maniobras externas para comenzar la conquista europea y junto con la Gestapo y las SS, Hitler no tenía virtualmente oposición alguna dentro de alemania. Dentro de las maniobras externas que Adolfo Hitler utilizó, estuvieron la alianza con la dictadura fascista de Mussolini en Italia, la intervención en la Guerra Civil Española al lado de Franco , y su alianza con Japón con el objetivo de presentar resistencia a los Rusos (pacto Antikomintern, 1936) donde se conformó el Eje Berlín-Roma-Tokyo (1937).

Esta imagen clásica de la maquinaria propagandista alemana muestra a hitler como una especie de mesías de la raza Aria.
Fue durante el conflicto bélico alrededor de Danzig, lo que le llevó a invadir Polonia, y ahí fue cuando Inglaterra y Francia reaccionaron ante la amenaza que ya se veía venir y le declararon la guerra a Alemania. La Segunda Guerra Mundial había comenzado. Inmediatamente después la Wehrmacht (ejército Alemán) invade Dinamarca y Noruega, tan solo meses después, seguirán Bélgica y Holanda en 1940. El poderío Nazi está en el apogeo de su fuerza; Europa se encuentra de rodillas ante el poder de la svástica. El moderno y bien suministrado ejército del Führer arrebatan victorias en numerosos frentes. Recordando la Primera Guerra Mundial, y cuan cerca estuvieron de tomar París, los ejércitos Alemanes de Adolfo Hitler derrotan a los franceses en tan solo diecisiete días y toman París ese mismo año. Rusia no entraba en la guerra aún a causa de que se había firmado un Pacto de no agresión en 1939, acordando con Stalin el reparto de Polonia. Sólo Gran Bretaña resiste y estuvo cerca de verse invadida también si no fuera por la heróica batalla aérea de Iglaterra en 1940-1941, cuando la Lutwaffe al mando de Göering se enfrentó a los poderosos aviones ingleses. Adolfo Hitler conquista también Holanda, Luxemburgo, Yugoslavia y Grecia, mientras que Italia, España, Hungría, Rumania, Bulgaria y Finlandia son países aliados y Suecia y Suiza se encuentran en estado de neutralidad benévola.

Los nazis vieron el tanque como una mejora moderna de los carruajes, que al igual que tiempo atrása permitían vencer fácil y rápidamente a un gran número de gente. Ejemplo de propaganda NAZI de las SS.

El principio del Fín.
Y es aquí cuando Adolfo Hitler comete su más grande error: abrir el frente oriental con Rusia (URSS). Las causas del enfrentamiento con Rusia provienen de las irreconciliables diferencias entre las ideologías de ambas naciones, además de la política y el sueño hitleriano del " espacio vital " que tanto ansía Hitler para que la población alemana se desarrolle sin límites. Bajo estas condiciones Adolfo Hitler lanza un violento ataque contra la unión soviética teniendo que pelear en frentes occidentales tanto orientales y sin embargo, consigue un incontenible avance hasta llegar a Stalingrado en 1943, misma que estuvo a punto de caer, salvada solo por el cruel general invierno, el mismo que haría morder el polvo a Napoleón. Se dice que el invierno en ese año fue el peor que se había vivido en décadas, las máquinas de guerra se atascaban, los soldados caían acabados bajo el terrible clima, y el ejército encargado del frente oriental fue diezmado de manera decisiva sin posibilidad de recuperarse posteriormente. El Tercer Reich Se encontraba herido de muerte.

La guerra se ha extendido hacia África, donde el Gran General Erwin Rommel apodado "El zorro del desierto" por sus espectaculares y audaces tácticas de guerra, dirige a sus divisiones panzer y pelea valerosamente. Sin embargo sin los adecuados suministros cae, enfermo e involucrado en una conspiración que derivó en un intento de asesinato del Führer Adolfo Hitler, es obligado a suicidarse en 1943. Dicha conspiración fue llevada a cabo por miembros del alto mando Alemán inconformes con el rumbo que estaba llevando la guerra y en desacuerdo con un Hitler que cada vez se veía más fantasioso. El asesinato pudo haber funcionado sin embargo el maletón que llevaba la carga explosiva fue colocada en el lado opuesto a Hitler de la maciza columna de la mesa donde se llevaba a cabo una reunión con sus generales: Hitler sólo obtuvo una lesión en el oído y otra en el brazo. Por otro lado los estadounidenses que habían entrado en la guerra desde 1941, llevan a cabo el desembarco en Normandía en 1944, pieza clave para la victoria. Las defensas que Rommel había planificado nada pudieron hacer para contener el avance aliado.

Adolfo Hitler, con aspecto acabado y enfermo en los últimos días de su vida. Se dice que había desarrollado el mal de Parkinson y le temblaba mucho la mano. Muere el 30 de Abril de 1945.
La caída del Tercer Reich
Adolfo Hitler poco a poco ve como toda posibilidad de llevar adelante su sueño comienza a venirse a bajo. Cada vez se le ve más decaído, le tiembla la mano a causa del mal de parkinson y su salud es bastante precaria. Poco a poco la gente en quien confía, incluidos sus generales comienzan a darse cuenta de que Hitler ya no está bien de salud, al optar por medidas con poca base para ganar la guerra. Ante el avance Ruso y Aliado, Hitler se esconde en su bunker junto a su perro y Eva Braun , la mujer que lo seguiría hasta el final con fé ciega y amor incondicional. Desde ahí con medidas desesperadas Hitler trata de sobrellevar la situación reclutando a todo habitante de Berlín en edad de portar armas, desde niños a ancianos, a que se sumen a la heróica defensa de la ciudad. Americanos y Rusos compiten por llegar primero al bunker de Hitler. Al final son los rusos los primeros en llegar. Derrotado y traicionado por la casi totalidad de sus colaboradores, Adolfo Hitler se encuentra en su Bunker en espera del final. Ahí dentro se casa con Eva Braun y al siguiente día, ambos toman una cápsula de cianuro y Hitler se dispara un tiro en la cabeza y sus cuerpos son quemados para que no puedan reconocerse el 30 de Abril de 1945. Goebbels, su esposa optan por asesinar a sus hijos y suicidarse después siguiendo su ejemplo. Es así como terminó el sueño del Tercer Reich, el sueño de que una raza superior dominara la tierra y la librara de las razas inferiores y diferentes. Arrastró a su nación a la ruina y la destrucción, así como al mundo entero al mayor conflicto bélico que ha vivido la humanidad que cobro más de 50 millones de víctimas y dejó el ejemplo de la violencia y la intolerancia como medio de llegar al poder sin que nadie se le opusiera seriamente. El genocidio al que sometió a los Judíos será siempre recordado como la época en el que el mal casi triunfa en el mundo.

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HITLER

Una de las figuras más odiadas de la historia es indudablemente el austríaco Adolfo Hitler, quien causó la muerte no solo de más de 6 millones de judíos, sino que también causó una devastación en Europa a como no se dio en todas las guerras anteriores puestas juntas. Sin embargo, aunque haya sido un masacrador sobresaliente, nadie le puede rendir el charro que como político logró ascender vertiginosamente hasta ser considerado, muy a pesar de muchos, como un genuino estadista.Lo que muchos no saben es que Hitler fue un genuino matahembras, ya que muchas de ellas optaron por el suicidio tras haber retozado con él.

Hitler vino al mundo en Braunau,Austria un 20 de abril de 1889 en el seno de una familia dysfuncional.Su papá Alois era un agrio resentido social debido a que había sido engendrado fuera de matrimonio por su madre Ana María Schicklgruber cuando ésta, siendo una sirvienta irresponsable y golosa, había sido preñada por el hijo de su patrón. Toda la amargura de haber sido un bastardo que pasó penurias y pobreza porque el hijo del patrón(por cierto judío y acaudalado)no lo quiso reconocer, Alois era un padre odioso y regañón. Karla, su madre, era una pobre pusilánime que de los siete hijos que manufacturó con el chinchintorro Alois, 4 murieron prematuramente, otro era débil mental y uno de ellos era completamente idiota, por lo cual lo mantenían oculto para evitar bochornos. De muchacho, Hitler era pleitisto y soñaba con ser un gran pintor.

En dos ocasiones lo suspendieron en exámenes de primer ingreso a la Academia de Bellas Artes en Viena, y tras dejar el hogar anduvo posando en cuartos infestados de chinches y ratas para huir del servicio militar. Se mantenía escasamente haciendo grabados, copias de cuadros y carteles publicitarios. Al estallar la primera guerra mundial, Hitler se sumó a un regimiento de infantería bávaro y perdió el miedo a las armas, destacándose en acciones bélicas hasta el punto de ser condecorado dos veces con la Cruz de Hierro.En 1920 se incorporó al Partido del Trabajo alemán y pronto lo convirtió en una organización paramilitar. Un 8 de noviembre de 1923 le dio por incitar al gobierno bávaro a rebelarse contra la república de Weimar, y esto lo aterrizó con una condena de 5 años en la cárcel, donde humeando de ira, escribió su famoso libro Mein Kempf(Mi Lucha), lo cual luego sería como biblia para los nazis.

Hitler tras salir de la cárcel recuperó el tiempo perdido a como mejor pudo, y aprovechando el estado piltrafoso en que quedó Alemania tras la sopapeada que le pegaron los Aliados en la Primera Guerra Mundial, Hitler usó su hipnotizante retórica y gran carisma para ganar terreno político, y para 1933 fue nombrado canciller. Una vez ejerciendo sus funciones, eliminó a sus adversarios políticos y fundó su propio ejercito de camisas pardas(unos 100 mil adeptos) y el 30 de abril de 1934 ordeó la sangrienta matanza de La Noche de los Cuchillos Largos que tanto daño y llanto causó a los judíos.Una vez de mandamás de Alemania, comenzó abiertamente su política antisemita, le puso precio a la cabeza de grandes judíos como Einstein(quien se vio obligado a huir a Estados Unidos) y el 1o. de septiembre de 1939 envió sus tropas a cruzar la frontera polaca.

Hitler ocupó Renania, se comió los sudetes checoslovacos y así desató la segunda guerra mundial. Para 1944, falló un complot de asesinato contra el Fuhrer y Hitler se regodeó en recetarles muertes lentas y penosas a los conspiradores: los colgaron con cierdas de piano y se les reanimaba con agua helada cuando ya parecían estar muriendo.En 1945 ya Hitler se percataba que su Imperio de los Mil Años mediante el cual pensaba someter al mundo se le caía a pedazos. Hitler entonces como buen cobarde hizo operación cusuco y se metió a su bunker debajo de la cancillería, donde despues de casarse con su concubina Eva Brau, se suicidó un 30 de abril. Cuando encontraron su cadáver chamuscado, descubrieron que el Fuhrer solo tenía un testículo.

Sobre Hitler se han tejido toda suerte de leyendas. Se cree que su odio por los judíos se debía a que su abuelita materna fue burlada por uno de ellos, y Hitler era 1/4 judío. El gran amor de la vida de Hitler fue Angela "Geli"Raubal, la hija de una hermamastra a quien el llamaba "adorada sobrinita". Básicamente heterosexual, aunque afirman algunos que lo vieron besándose apasionadamente con Albert Speer y otros oficiales nazis,Hitler no resultaba demasiado atractivo físicamente, pero el poder que fue adquiriendo luego resultá buen afrodisíaco. Hitler ya contaba con 40 años cuando se hizo cargo de Geli, a quien convirtió en su amante.La celaba hasta del aire, y la forzaba a posar desnuda en las poses más oobscenas imaginables. Geli tambien era regularmente azotada y sometida a toda suerte de prácticas sadomasoquistas, y ella se vengó de su protector siendole infiel con su chofer(Emil Maurice) y varios escoltas de su "tío".En 1931 Geli no soportó más su jaula de oro y utilizando la pistola de Hitler se dio un tiro directamente en el corazón.El impacto sobre Hitler fue tan grande que había que vigilarlo para que no se suicidara, tan deprimido quedó por el suicidio de Geli.

Tras la muerte de Geli, Hitler conoció a Renate Muller, una menuda y linda chela que era una de las más populares actrices alemanas. Renate se hizo amante de Hitler pero en 1937, suspendió sus relaciones y en octubre de ese año, Renate se lanzó desde la ventana de su apartamento 12 metros hacia el vacío en un aparente suicidio. Otros creen que Hitler, descubriendo que tenía amores con un judío, la hizo defenestrar.

En 1939 la inglesa Unity Mitford se suicidó mediante un tiro tras una riña con el Fuhrer.vegetó por 9 añs con una bala alojada en el cerebro.Antes de ella,Suzi Liptauer se ahorcó tras una cita nocturna con Hitler y María Reiter, apodada Mimi, quiso hacer lo mismo pero logró sobrevivir casi de milagro a su roce con la muerte. Marlene Dietrich, una de las mujeres más seductoras de la historia y famosa como actriz en la Alemania Hitleriana, le cantó un estruendoso no al Fuhrer cuando Hitler quiso seducirla, y su rabia fue tan grande que se exilió en Estados Unidos, desde donde enfureció aún más al chacal cuando fue a divertir a las tropas de los Aliados.

Eva Braun era una conocida actriz de medidas perfectas pero un cero a la izquierda intelectualmente hablando cuando Hitler se prendó de ella. Hitler era 23 años mayor que ella, y ya desde 1932 tenían relaciones. Para colmmo la pobre Eva había nacido con un defecto congenito que consistía en proporciones anormalmente pequeñas de sus menudencias, y Hitler la obligó a someterse a largas y dolorosas intervenciones quirúrgicas para que ella lo pudiera complacer. Una vez que Eva ya estuvo apta, el ginecólogo que la operó fue "silenciado" en un raro accidente automovilístico.Eva pasó muchos años como amante cómmoda, sin proitestar aún a sabiendas que su hombre andaba con otras.Eva afirmaba que se sentía frustrada a veces, pero no dudó en casarse con Hitler cuando ya la guerra la perdía la Alemania nazi. Encerrada junto a su Fuhrer en el bunker, Eva Braun contrajo nupcias con Hitler un 29 de abril de 1945. Al día siguiente, cumpliendo el pacto de suicidio convenido con su amado, se tragó una buena dosis de cianuro y murió. Para entonces ya Hitler optó por darse un tiro.

Los medicos sovieticos que analizaron el cadáver de Hitler se toparon con una gran sorpresa al descubrir que en el escroto solamente existía un testículo. Hitler durante toda su vida tuvo muchas relaciones sexuales, pero nunca mujer alguna salió preñada de el. El matrimonio entre Klara y Alois Hitler, sus padres, era una endogamia, y tuvo que obtenerse una dispensa papal para poderse celebrar.Hitler siempre pensó que su sangre estaba contaminada, y solía aplicarse sanguijuelas para purificarla. Hitler además era fácil presa de charlatanes que le ofrecían conservar su salud y vigor sexual hasta una vejez avanzada. Consultaba a menudo el horóscopo y creía cualquier predicción que le hicieran brujos o astrólogos.

Hitler con su carácter dominante exigía total sumisión de quienes le rodeaban, y tras el atentado fallido en su contra en 1944, se volvió aún más neurótico y exigente. Entre sus admiradores el Fuhrer contaba al ex rey inglés Eduardo VIII y su esposa Wallis, quienes albergaban secretas esperanzas de que si Hitler triunfaba en la segunda guerra mundial, quizás podría restituirle el trono a Eduardo. Un gran poder de persuasión era uno de los grandes dones de este criminal, ya que logró adormecer a los alemanes para que lo siguieran en uno de los episodios más espeluznantes de la historia.

HITLER Y LAS MIJERES

La propaganda del Tercer Reich tiene una primordial responsabilidad en todo este confusionismo. Goebbels y sus secuaces hicieron verdaderas filigranas para deshumanizar a Hitler, con la evidente finalidad de endiosarlo. Para los fanáticos nazis, su Führer era un hombre sin mujeres, dedicado en cuerpo y alma a la patria alemana, casado, por así decirlo, con ella.

Semejante leyenda -porque hoy día sabemos que fue pura entelequia-, cundió incluso entre los círculos más cercanos al dictador. Hermann Rauschning, en su libro «Gespräche mit Hitler», (Conversaciones con Hitler), nos cuenta que el “gauleiter” Forster le dijo, en cierta ocasión: «¡Si el Führer pudiera saber lo agradable que es tener a una bella muchacha entre los brazos...!».

No cabe duda de que para sus fieles, Hitler era un semidiós, un asceta puro. sin humanas pasiones. y esta peregrina creencia la compartían gentes muy alejadas ideológicamente del nazismo. Un conocido periodista inglés escrlbió en el «Daily Express», a principios del ano 1938: «Si una rubia inquietara el sueño del señor Hltler, Europa dormirá mucho más tranquila».

A criterio de muchos de sus enemigos, Adolf Hitler fue un anormal, un impotente, o un invertido. Pero las más serias biografías del personaje, -los textos de Joachim Fest Alan Bullock, Helmuth Heiber, etcétera-. le han devuelto ciertas características más humanas, pese a su extraño mesianismo. Acaso haya sido August Kubizek, en su celebérrimo libro: «Adolf Hitler; mein Jugendfreund» (Adolfo Hitler. mi amigo de juventud), quien más ha contribuido al conocimiento psicológico del autócrata.

El «bello Adolfo» -como le apodó la despiadada prensa satírica de la época-, tuvo relaciones, más o menos intimas, con un buen número de mujeres. Guy Breton, en su ensayo «Hitler et les femmes). y André Guerber, en su interesantísimo trabajo «Hitler et se douze femme.» (publicado en 1945 por «Le Parislen libéré») han demostrado que algunos de los aludidos idilios fueron fugaces, y otros, los menos, alcanzaron cierta duración. Hubo relaciones platónicas, tenidas de mutua admiración; contactos cuya verdadera naturaleza todavía ignoramos, y amores consumados, perfectamente burgueses. Naturalmente, hasta el gran público ha trascendido, por sobre de todo, el nombre de Eva Braun, la compañera inseparable de los últimos tiempos, con la que Hitler se casó, y con la que compartió la muerte en el wagnariano «Gotterdammerung» de la Cancillería del Reich.

Hoy día, ya nadie cree en la leyenda nazi de un Hitler pasando las noches en blanco, meditando sobre la grandeza de Alemania y el sobrehumano destino de la raza aria. Pero tampoco cabe admitir la hipótesis erótica lanzada en noviembre de 1946 por un redactor de «La Presse» de un Führer que satisfacía sus insaciables apetitos, custodiado estrechamente por los fanáticos miembros de las S.S., y rodeado de un harén de rubias walkirias.

El capitulo de los supuestos vástagos del Führer es un terreno poco desbrozado y completamente cubierto por habladurías y fábulas de escasa consistencia. Muchas de las hipótesis carecen de base fáctica, y no resisten el menor análisis. Pero en dos o tres casos concretos, el historiador objetivo se siente inclinado a pronunciarse por la paternidad de Adolf Hltler. Examinemos, sucintamente, las varias posibilidades planteadas, comenzando por las que presentan menos firmeza.

En el transcurso de los colosales Juegos Olímpicos de 1936 -que Leni Riefenstahl plasmó en su película «Los dioses del estadio»-, Hitler pasó muy malos ratos, hasta que acabó por abandonar definitivamente su palco de preferencia. En atletismo. los rubios arios fueron prácticamente barridos de las pistas por los negros norteamericanos y los amarillos japoneses. Cornellus Johnson. en salto de altura; Tajima en triple salto, y por encima de todos el legendario Jesse Owens, en carreras de velocidad y salto de longitud. humillaron a los semidioses arios. Es muy lógico, por consiguiente, que cada vez que se producía una de las contadas victorias germanas, el Führer vibrara de entusiasmo. Pero cuando vio avanzar hacia el pódium de los triunfadores, para recoger la medalla de oro del lanzamiento de la jabalina, a la rubia y jovencísima Tilly Fleischer, Hltler entró en franco delirio, y se puso de pie, gritando y aplaudiendo. Naturalmente, la hermosa campeona fue reclamada al palco del Führer y colmada de valiosos regalos. El francés Jacques Roblnchon, en un interesante estudio sobre las mujeres que incidieron sobre la vida de Hitler, afirma que aquella esbelta walkiria llegó a ser la amante del autócrata, y que las murmuraciones llenaron los altos círculos de Berlín. Luego, la galardonada atleta se casó con un odontólogo perteneciente al partido nazi, llamado Fritz Heuser, y las gentes la olvidaron. Sin embargo, varios años después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, Gisela Heuser, hija legal de dicho matrimonio, levantó un regular escándalo en la Alemania Federal, al publicar un libro donde trataba de demostrar -con escasas pruebas, todo hay que decirlo-, que era hija del Führer.

Aparte de la supuesta hija de Tillv Fleischer. una cierta Eleonore Bauer pretendió también, por aquellos días, haber dado a luz un hijo de Hitler; aunque, en los altos círculos del nacionalsocialismo se habló mucho más de una graciosa niña de Wurtemburg, llamada Freya; a la que, según parece, Hitler consideraba como hija propia. André Guerber, en su citado estudio, afirma que este fábula tuvo su origen en le amistad, más o menos intima, que el dictador alemán sostuvo con una campesina de Kleinfurt, en Hannover, apellidad, Frida Worms, durante las Fiestas de le Primavera, en mayo de 1935. Hitler había pronunciado, el día 21 de dicho mes, un largo discurso ante el Reichstag, «en favor de la paz», que le causó grandísima fatiga, por lo que decidió descansar unos días en el villorrio de Kelnfurt, donde se sintió prendado de la rubia y opulenta Frida. Siempre según Guerber, el Führer, para disponer de mayor libertad, envió al marido, con un cargo de tipo agrícola, a examinar las remolachas azucareras al otro extremo de Alemania. Luego regaló a Frida una finca de doscientas hectáreas, y concedió a la hija mayor de la misma una bolsa de estudios.

Mayor verosimilitud ofrecen, para el historiador serio, los casos de Magda Goebbels y de Sigrid von Lappus. Es una Ironía despiadada del destino que mientras el convincente ministro Goebbels se afanaba en crear, ante la mirada del pueblo teutón, la Imagen de un Führer viviendo como un asceta, su esposa mantuviera relaciones muy particulares con Adolf Hltler. La señora de Otto Reich –esposa del ex secretario de Estado del Reich-, hizo unas indiscretas revelaciones a un corresponsal de la Associated Press, en octubre de 1946. Según tal fuente, la volcánica Magda Goebbels, que admiraba profundamente al Führer, fue su amante durante largo tiempo, e incluso tuvo un hijo del mismo. Durante las vacaciones veraniegas de 1934, Frau Goebbels, que había tenido fuertes altercados con su esposo, se encontró con Hitler en Heiligendamm, en la provincia de Mecklemburg, junto a la costa báltica. Y posteriormente siguieron viéndose, con mucha frecuencia, en el refugio que el señor del Tercer Reich tenÍa en Obersalzberg. Fruto de este idilio fue un varón, nacido en marzo de 1935, al que se impuso el nombre de Helmuth, y que según numerosos testimonios, tenia un notable parecido con Hitler. Como es sabido, todos los hijos del matrimonio Goebbels, ostentaban nombres con la letra inicial «H», en honor del Führer.

Es evidente que el astutísimo ministro de la Propaganda, conocía tal hecho, del que supo sacar gran partido. Así se explica el pasmoso ascendente que los Goebbels tuvieron siempre sobre su amo y señor. Ni siquiera Martin Bormann, que logró ir quebrantando la confianza que Hitler tuviera puesta antaño en Himmler, Goering y Von Ribbentrop, pudo nada contra los Goebbels.

Helmuth murió, a los diez años de edad, en el terrible holocausto de la Cancilleria del Reich, junto a sus hermanos, su madre, y los padres, legal y verdadero.

Para algunos historiadores, la gran pasión de poderoso autócrata del Tercer Reich fue Fraülein Von Lappus, a la que conoció en julio de 1939, cuando ella tenía escasamente veinte años. Hitler la instaló, por todo lo alto, en Berlín, en el número 56 de la Tauentzienstrasse, donde la visitaba muy frecuentemente. Incluso en algunas ocasiones, olvidando su característica prudencia, le permitió asistir a ceremonias oficiales. De paso por la capital del Reich, el conde Ciano -que en política era una nulidad, pero que en cuestión de mujeres era un experto-, se dio cuenta del caso y escribió a su suegro, el Duce: «El Führer está locamente enamorado de fraülein Sigrid von Lappus».

El 23 de febrero de 1940, Goebbels y Himmler tuvieron información fidedigna de que Sigrid se hallaba encinta. El célebre ginecçologo alemán, doctor Hans Lubrecht, dictaminó que daría a luz en los primeros días de septiembre, aconsejando un intenso reposo en Garmisch-Partenkirchen. Pero el episodio acabó dramáticamente; el día 23 de septiembre, Sigrid von Lappus murió a consecuencia del parto de una niña, que sólo sobrevivió dos horas escasas a su madre. Hitler acusó profundamente el golpe, y pasó varias jornadas ensimismado. Son varios los textos, de calidad diversa, que se han ocupado de las relaciones entre Adolf Hitler y Eva Braun, con la que contrajo matrimonio, el día 28 de abril de 1945, en los sótanos de la Cancillería del Reich y ante un oficial del Registro Civil. En las obras de Albert Zoller, Jacques Robichon, y principalmente en la de Nerin E. Gun, se trata marginalmente el problema de si hubo hijos de esta unión. Pero la verdad es que, al quitarse ambos la vida, dos días después de su enlace, se llevaron consigo el misterio de su posible descendencia.

Pronto, sin embargo, comenzaron las cábalas y las noticias sensacionalistas. El 11 de junio de aquel mismo año 1945, una noticia de agencia, procedente de Estocolmo, anunció el mundo que Eva Braun había tenido dos hijos del Führer: un niño y una niña. El varón había venido e le vida el día primero de enero de 1938, en una clínica especializada de San Remo, Italia.

Pocas horas después de que el despacho de Estocolmo hubiera llegado a las salas de redacción del mundo entero, el agregado militar nipón hizo unas declaraciones a los corresponsales de periódicos japoneses en Berlín, confirmando la existencia de dos hijos de Hitler. Pero todo ello no fue óbice para que, casi simultáneamente, el embajador del Sol Naciente desmintiera aquellos rumores con gran énfasis.

Ante semejante confusionismo, producido sin duda por la atmósfera enfebrecida de la inmediata postguerra, el doctor Mino Kato. enviado especial del diario «Nishi Nishi». de Tokio, quiso salir de dudas y se trasladó a Munich para entrevistar al padre de Eva, Fritz Braun. Según las manifestaciones que hizo el mencionado periodista japonés, en 1950, a unos colegas americanos, la contestación del padre de Eva Braun fue sibilina: «Que mi hija haya tenido un hijo, o haya estado a punto de tenerlo, carece de importancia. Lo principal es que Hitler no ha muerto sin sucesor...».

Erik Wesslen, agregado de prensa de la Legación sueca en Berlín, y que durante la guerra estuvo en estrecho contacto con el cuartel general del Fuhrer, afirma, en un articulo publicado en la revista «Noir et Blanc» (1951), que el día 8 o 9 , abril de 1945, Hitler abandonó por vía aérea la sitiada capital del Reich, para pasar tres días en Baviera y despedirse de sus vástagos.

Ahora, según la referencia publicada por «The Sunday Times», el historiador alemán Werner Maser asegura haber comprobado la existencia a un hijo de Hitler, nacido aproximadamente en 1918. y que reside en una localidad del norte de Francia, cerca de la frontera germana.

Maser no es un oportunista del sensacionalismo, sino un historiador serio que, como Bernhard Koerner, Norman Cohn, J. F. Neurohr. etcétera, han intentado estudiar el Tercer Reich entre bastidores, con incursiones e la vida privada del Führer, es de suponer que le reciente hipótesis de la existencia de un hijo de Adolf Hitler se basa en un acontecimiento admitido por la mayoría de los biógrafos. Durante la Primera Guerra Mundial, en 1915, el regimiento List, del que Hitler formaba parte, estuvo en el frente del Aisne, cerca de Saint Ouentin, durante cierto tiempo. Allí, el futuro dictador conoció a una campesina francesa, con la que llegó a tener relaciones íntimas. Luego, el regimiento fue enviado a Neuve Chapelle, frente a los ingleses, y en 1916 tomó parte en los terribles combates del Somme. El día 7 de octubre, Hitler, herido en una pierna, hubo de ser trasladado a Alemania. En el verano de 1917, ascendido ya a cabo de lanceros, regresó a la línea de fuego, tomando parte en el tercer encuentro de Yprés. Y aquel invierno el regimiento List volvió a acampar en el Aisne, cerca de Lizy, de manera que las relaciones entre el «cabo austriaco» y la hermosa campesina se reanudaron.

Años después, cuando el nombre de Hitler., aparecía ya con cierta frecuencia en la prensa europea, la francesa contó a sus amistades que su antiguo novio alemán era un hombre «muy cariñoso, muy dulce y muy artista...». En 1940, la campesina de nuestra historia, ya casada y madre de familia, que tenía a un hijo soldado, prisionero en el Reich, se decidió a escribir al Führer -sin consultarlo a nadie-, recordando las buenas horas que pasaron juntos e interesando la libertad de su primogénito. Una semana después, el soldado francés estaba ya en su hogar. André Guerber y Guy Breton, dan este extraordinario hecho como perfectamente verídico y comprobado.

Habida cuenta de la coincidencia de fechas y lugares, cabe suponer que las investigaciones llevadas a cabo por Werner Maser se refieren al episodio sentimental de la granja cerca del Aisne, en los sombríos inviernos de 1915 y 1917.